Juniorado

Es la etapa de votos temporales. En esta etapa se realiza de manera particular la inserción progresiva de la joven profesa en las diferentes comunidades locales. Desde allí la juniora recibe de la vida, aportes significativos para su formación humana y religiosa; tiene la posibilidad de asumir los aciertos y desaciertos y generar con ellos posibilidades de crecimiento; además puede conocerse a sí misma y conocer desde la experiencia, a la familia religiosa que ha elegido para su realización personal y cristiana.

 

Durante esta etapa, la joven religiosa se va insertando gradualmente en los diversos apostolados de la Congregación y a la vez, va descubriendo según sus capacidades y dones en cuál de ellos el Señor la llama a servir y dar la vida.

 

Esta es una etapa maravillosa, ya que las diversas experiencias vividas en las obras apostólicas están impregnadas de alegría, jovialidad, compartir, fraternidad, oración, donación, entrega y unos deseos inmensos de dar lo mejor de sí, pues para ello, se han consagrado a DIOS libremente.